El mundo dijo que nuestra idea era imposible. Aun así, la hicimos realidad.

Nuestra historia

Los grandes innovadores no piden permiso. Irrumpen con audacia y sin miedo, haciendo que todo lo anterior parezca un poco menos extraordinario. Ese es el tipo de yate que Robert Braithwaite se atrevió a crear en 1969.

Más bajos. Más rápidos. Más estilizados. Pronto acapararon todas las miradas en puertos de todo el mundo y cambiaron las expectativas para siempre.

Cada nuevo yate era una nueva oportunidad para desafiar lo establecido. Las embarcaciones de recreo se convirtieron en superyates. Y lo que comenzó como la audaz obsesión de un hombre se transformó en el espíritu indómito de Sunseeker.

Algunos siguen la corriente. Los inconformistas la cambian.